martes, 27 de abril de 2010


Hay en los dibujos de Angel Jara una tradición que quizás tenga su referencia más abarcadora en el dibujante norteamericano Frank Frazetta y posibles recorridos por Richard Corben, seguramente por el británico Simon Bisley, y puntualmente por la revista Fierro en Argentina. Hay algo de ciencia ficción en las imágenes de esta tradición y lo que rápidamente se llama fantasía, pero procesadas a través de los sueños del ciudadano medio del mundo urbano occidental posterior a los cincuentas: los cuerpos de extraordinario desarrollo que debían competir hacia el fin del siglo veinte con cuerpos reales que trazaban más eficientemente que el cómic, los pequeños músculos de cada centimetro de humanidad; las mujeres voluptuosas desplegando o bien un movimiento activo amazónico o una sensualidad sumisa tendida a los pies del guerrero. Por otro lado, la crueldad magnificada sin ambigüedades o expresada a través de directas metáforas de cuerpos sin cabeza; y por último, el movimiento: los cuerpos en una casi permanente acción grandielocuente y quizás fantástica, cercana- aunque el personaje no lo sea- al super héroe. Sobre esa historia están los dibujos de Angel Jara, en este caso solos, fuera del cómic, intentando decir algo sobre este mundo.

Lucas Rubinich

jueves, 22 de abril de 2010

Radio Electronica Artesanal (Mariela y Lola)

arte-ley de medios-amistad-amor-sociología-nomadismo-música-poesía-comunicación-pasadoyfuturo

construcción de la antena

aire, tierra, antena, orejas, bocas y manos
sala de operaciones



torre de control
duo toievsky



todos



17hs: instalamos la antena con la audaz participación de Federico, Pío, Diego, Leo,Fernanda, Santiago y los Superabundans Haut, Martín y Leandro. 19hs hasta las 3 de la mañana: primera transmision con música de Orquesta Roja. "Un minuto de besos" de Abraham Cruz Villegas. Anticipo de "Al oído" programa de Diego Posadas. Presentación de "La Dora Lopez" programa de Florencia Cabezas, Federico Randazzo, Pio Longo y Fernanda Carvajal. Trasmisión del recital en vivo de Dos Toievski(Julián Terán y Mauro Giaconi). Syd Krochmalny presenta experiencia sonora con Performance de Diego Melero. Música que amigos trajeron en sus mp3, cassetes y cds. Ruidismo espontáneo,Poemas, Micrófono Abierto. gran debate etimológico con expertos en el tema. Panelistas.Todo registrado en la cámara de R.EA. por Magdalena y Nicolás.
(marie y lola)

martes, 20 de abril de 2010

La Red CONCEPTUALISMOS DEL SUR

La Red CONCEPTUALISMOS DEL SUR

Las décadas de 1960 y 1970 vienen siendo profusamente revisitadas por la historia y la crítica del arte en los últimos tiempos. Sin embargo, ese enorme interés no implica una homogeneidad de los enfoques y las perspectivas, ni tampoco de los sentidos que se le atribuyen a aquellas experiencias. En la última década, en distintas partes de América Latina y en países como España y otros de Europa del Este, se están desarrollando investigaciones que rescatan del olvido escenarios, producciones y artistas que nos obligan a repensar los relatos inaugurales y canónicos del conceptualismo global y todavía hegemónico.

La Red Conceptualismos del Sur es una plataforma internacional colectiva de trabajo, pensamiento y toma de posición. Fue fundada a finales de 2007 por un grupo de investigadores y artistas preocupados por la necesidad de intervenir políticamente en los procesos de neutralización del potencial crítico de un conjunto de ‘prácticas conceptuales’ que tuvieron lugar en América Latina a partir de la década de los sesenta. Hoy nuclea alrededor de cincuenta integrantes activos, dispersos en distintos países de América Latina y Europa.

La presentación del primer libro de la Red Conceptualismos del Sur es la excusa para dar a conocer y poner en discusión los posicionamientos y los proyectos que impulsamos en torno a políticas de archivo e investigación, así como también la experimentación de diversos dispositivos de reactivación de la memoria crítica de aquellas experiencias en nuestro presente.


Participantes:

Ana Longoni. Escritora, investigadora del CONICET y profesora de grado y posgrado en la Universidad de Buenos Aires. Doctora en Artes (UBA). Ha publicado, entre otros trabajos, De los poetas malditos al video-clip (Cántaro, 1998), Del Di Tella a Tucumán Arde (El cielo por asalto, 2000), Traiciones. La figura del traidor en los relatos acerca de los sobrevivientes de la represión (Norma, 2007) y El Siluetazo (2008, Adriana Hidalgo).

Fernanda Carvajal (Santiago de Chile, 1982). Socióloga, ha realizado estudios en estética y teoría literaria. Fue profesora e investigadora en la Universidad Católica de Chile. Coautora junto a Camila van Diest del libro Nomadismos y ensamblajes: compañías teatrales en Chile 1990-2008, publicado por Cuarto Propio en Santiago (2009). Actualmente cursa la maestría en Comunicación y Cultura en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

María de los Ángeles de Rueda. Profesora y Licenciada en Historia de las Artes Plásticas por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Magister en Estética y Teoría de las Artes por la misma Universidad. Doctoranda en Arte Contemporáneo Latinoamericano por la FBA-UNLP. Actualmente se desempeña como directora interina de la maestría en Estética y Teoría de las Artes y del Instituto de Historia del Arte Argentino y Americano de la UNLP.

Fernando Davis (La Plata, 1974). Investigador, curador independiente y profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata y de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. Fue becario de investigación por la UNLP entre 2002 y 2008. La última exposición a su cargo fue Juan Carlos Romero, Cartografías del cuerpo, asperezas de la palabra (Espacio de Arte Fundación OSDE, 2009).

Juan Pablo Pérez (Buenos Aires, 1974). Licenciado en Artes (Plásticas) por la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) y Profesor Nacional de Bellas Artes por el IUNA-Prilidiano Pueyrredón. Docente de Arte Contemporáneo (UNTREF-IUNA-IES), ha participado en diversos proyectos de investigación en particular sobre la obra de Alfredo Portillos. Coordina el programa de artes visuales en el Centro Cultural de la Cooperación.

Juan Carlos Romero. Profesor Superior de Grabado, egresado de la Escuela Superior de Bellas Artes de la UNLP, institución en la que ejerce la docencia hasta 1975 como titular de las cátedras de “Grabado” y “Teoría del Arte”. Desde 1956 participa en exposiciones en el país y en el exterior y desarrolla su producción artística dentro de las prácticas experimentales del grabado, la fotografía, la instalación, la performance, el arte correo, la poesía visual, el libro de artista y las intervenciones callejeras. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su trayectoria.

Syd Krochmalny (Buenos Aires, 1981). Sociólogo, artista y docente universitario. Doctorando de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, con beca del CONICET. Expuso sus proyectos artísticos en galerías, museos nacionales e internacionales.

viernes, 9 de abril de 2010

Retratos Sociales en Sociales (Tomas Espina)


Retratos Sociales en Sociales

Tomás Espina Nació en Buenos Aires en 1975, hijo de madre chilena y padre argentino, a través de una infancia muy viajada, propulsada por el exilio, vivió en México, después en Mozambique, hasta que su madre pudo reingresar a Chile donde falleció en 1989. Desde los 15 años reside en Argentina, primero en Unquillo, Córdoba, donde nació su hija. Luego en 1997 viajó a Buenos Aires para estudiar artes visuales en la Escuela Prilidiano Pueyrredón. Desde entonces, ésta se convirtió en la ciudad donde vive y trabaja como artista, y donde es reconocido por sus dibujos, pinturas, instalaciones y performances marcadas por explosiones y cicatrices de pólvora así como por ciertas imágenes de fuerte carga simbólica: un acto de represión callejera, una bandada de palomas tomando vuelo, una escena extraída de Brueghel o la inserción de su cuerpo desnudo en Sin pan y sin trabajo, de Ernesto de la Cárcova. La obra de Espina explora las relaciones entre la tradición, lo social, lo poético y lo político. En los últimos años se ha destacado como uno de los artistas sobresalientes de su generación, tras obtener el premio de la Fundación Banco Ciudad, el Petrobras a las Artes Visuales 2009, y por integrar con el video Van a Volar la colección de la Fundación Costantini, en el Malba.

A mediados de diciembre Espina, invitado por el Museo Spilimbergo, retornó al pueblo de su adolescencia con un objetivo ambicioso: retratar a sus habitantes. Durante el lapso de una semana recorrió las calles, los bares, los parques y los restaurantes de Unquillo. En esas andanzas se encontró con antiguos amigos, conocidos y personajes emblemáticos del pueblo. Como un retratista serial munido de carbonilla y un block de hojas A4, descerrajaba retratos al paso. Por las mañanas, Espina conversaba, bebía cerveza en los bares mientras capturaba la imagen de sus convidados de la avenida principal o visitaba viejos amigos con idéntico propósito. Allí aparecían los egresados del secundario, los funcionarios, los pintores, los pequeños comerciantes y vendedores ambulantes, las madres solteras y los changarines, camareras, bancarios, ex amantes y ex intendentes. Durante las tardes inmortalizaba a quienes se acercaban al museo y por las noches, a los comensales del Papaíto, el restaurante más oneroso del pueblo; a los timberos del bar Plaza o a los campeones de las bochas del “Tiky Tiky”. Ahí, por ejemplo, se entusiasmaron con ser modelos de artistas (con tal de seguir ingiriendo salame, queso y chancho frío) los tacheros, algunos laburantes a punto de jubilarse y otros ya rentistas, los kiosqueros y demás miembros de un tácito club de apostadores y sommeliers de damajuana.

A cierta hora, todo desembocaba en mutuas pullas y extrema admiración cuando Espina “los sacaba tal cual”, “un calco”: las risas, no exentas de emoción entre los representados, que se reconocían y reconocían, por primera vez, la posibilidad del reconocimiento en la mirada de los otros. El acto de dibujar fue así una técnica y un instrumento de investigación y acción que tejió una red de relaciones sociales, escenarios de interacción y formas de estar juntos. Los dibujos, de pronto performativos, motorizaron relaciones que en la secuencia normal de sus vidas eran inusuales para los retratados. Con el material quizá más primitivo del dibujo, la carbonilla, y ejerciendo el género burgués por excelencia, la rapidísima mano alzada de Espina hizo fluir ese convite desde el momento de la ejecución hasta la inauguración más húmeda que pueda esperar un artista incendiario.

En medio de la inundación y los truenos, 118 modelos llegaron para ver sus rostros colgados como piezas en un museo mientras algunos rezagados temían haber llegado tarde para ser eternos. Pero el proyecto de Espina contemplaba, sin embargo, una coda con cien modelos más.

Entonces, el museo se confundía con el taller. Las paredes de la segunda sala aguardaban vacías el arribo de futuras fisonomías. Allí también estaba la cama, la mesa y los materiales de trabajo utilizados por Espina, exhibición que, al tiempo de fungir de falso Spilimbergo, borroneaba el carácter museístico de la escena y le contagiaba vida común.

A la vez, una proyección de video –que puede verse por Internet- denunciaba el juego de cajas chinas: se trataba, sin confusión posible, de un espacio de arte contemporáneo, casi un destello de bienal. Desde la pantalla, el artista relataba largamente la historia oral de Unquillo y del propio museo. También el proceso de la obra estaba incluido allí, de manera que las derivas dipsómanas de retratista y retratados, las epifanías de la semejanza y el dibujo, se encadenaban con la fiesta misma que constituía el momento de la recepción. Cada uno y cada una esperaban con ansiedad el instante en que serían estrellas absolutas del rating de Unquillo.

Este proyecto fue en parte inspirado por la invitación que hizo Sociología Contraataca a Tomás Espina a la instalación performática de Syd Krochmalny en el cierre del Congreso Latinoamericano de Sociología (ALAS). La noche del 4 de septiembre de 2009, en el subsuelo de la Facultad Sociales en Marcelo T. de Alvear, Tomás Espina retrató a más de 40 participantes de La Mesa, el dispositivo de exhibición múltiple y reticular de investigaciones y proyectos sobre las formas sociales.

En esta ocasión, Sociologíacontraataca, decidió invitar a Tomás Espina para retratar a los alumnos, oyentes e invitados en la clase de Sociología General de Lucas Rubinich. La cita es para el martes 13 de abril desde las 17hs hasta las 19hs. Al final de la clase se exhibirán los retratos in situ. Creemos que de esta manera se autoproducirá el bucle que se inició en un sótano, se desarrolló en un pueblo y que reiniciará en una clase de teoría sociológica. A partir de un género burgués procesado por la carbonilla como material primitivo, instamos a la recreación de los lazos en la lúdica interacción de mirar y ser mirado: el reconocimiento de sí en la imagen del otro. Pues al trabajar sobre el acto de retratar y el acto de mirar el retrato, se provocará un descentramiento del retrato y del retratado. ¡Os esperamos!

Syd Krochmalny sociólogo y artista, es también el realizador del video sobre Retratos sociales que puede verse en cinco partes en YouTube.

domingo, 28 de marzo de 2010

Fernanda Laguna, Villa Fiorito y el secundario de artes





Estéticas desacomodadoras para pequeñas épicas

El jueves 25 de marzo a las 11 de la mañana llegamos, luego de haber cruzado el Puente de La Noria y empezado a andar un poco por el camino Negro y la calle Ejército de los Andes, a una escuela de Villa Fiorito. Edificios de alguna de las ultimas cuatro décadas: malos materiales, agrietamientos. Sin embargo, un espacio limpio que en el día soleado, con chicos corriendo de un lado para otro, adolescentes risueños y maestros preparados para un acto, permite la construcción de una postal costumbrista ingenua. Es verdad eso que está pasando, y es verdad que ocurre en el último de los espacios estatales que luego de una catástrofe social, logra con esfuerzos singulares en cada caso conservar el respeto de los vecinos. Detrás de eso hay estadísticas de desempleo que generaron destrucción de grupos familiares y en el ámbito comunitario más amplio rupturas literales del lazo social. El deterioro del valor de la vida humana se enmarca en ese proceso general, y se refuerza por acciones ilegales de obtención de recursos en asociación con sectores de la agencia policial. Distintos sectores de la sociedad argentina se vieron afectados por esta verdadera catástrofe de crecimiento exponencial del desempleo, deterioros dramáticos de los sistemas de salud y también del sistema educativo público, pero a las zonas más subalternas de la estructura social, que hasta los setentas había generados formas de integración, las afectó de manera trágica.

Estábamos en ese lugar con esa historia asistiendo a lo que puede ser un evento con alguna particularidad, pero que en principio se manifestaba bajo la forma de rituales más o menos rutinarios. Lo extraordinario de este hecho es observar como se produce una experiencia de ruptura de barreras culturales, de poderosos obstáculos de sentido común cristalizado que operan como verdaderas murallas de concreto en las miradas y acciones extendidas a diversas zonas del mundo social. Pero, insisto, este experimento de ruptura se da de una manera que parece no interrumpir para nada la lógica del fluir cotidiano del lugar en el que se está realizando. Ocurre como si nada se estuviera alterando las actividades corrientes del barrio y la escuela Un aviso en papel y correo electrónico contaba que la Escuela secundaria N 49 y Belleza y Felicidad invitaban a la inauguración del Secundario orientado en Artes Visuales. Agregaba además que con motivo de ese evento se inaugurará una muestra de Heliografías del artista León Ferrari.

En el pasillo, luego de traspuesta la entrada, los chicos andan un poco alborotados por el acto y las visitas, y un perro del barrio se encariña con el primero que le hace un gesto. Allí se pueden ver los originales de León Ferrari que en algún momento estuvieron colgados en las paredes de prestigiosos museos del mundo. Fernanda Laguna movilizadora de la experiencia de “Belleza y felicidad”- que fue mucho más que una galería-, artista con reconocimiento en las zonas más prestigiosas y dinámicas del arte contemporáneo nacional e internacional, es quien ha promovido la creación de este secundario superior orientado en artes visuales. Ha invitado a artistas que participarán como profesores y ha convocado también a arquitectos con gran reconocimiento y sensibilidad artística y social, como Gustavo Dieguez y Lucas Gilardi, para construir un espacio en la escuela que se convierta en taller para las actividades de artes.

En el acto, el director de la escuela le da la palabra a Fernanda Laguna quien cuenta porque es buena esta experiencia, y produce toda una definición del arte que en la situación generada resulta mucho más que simples palabras. Fernanda con una estética de presentación de su persona que no altera el ambiente, le cuenta a los estudiantes de manera calma y como si no estuviera ocurriendo nada, que el arte puede estar en todos lados, en el acto de elección de la ropa cuando nos vestimos, en qué formas y colores tiene una zapatilla, en la forma que adquirió ese parlante, en las frases que repetimos con cariño porque la escuchamos en una cumbia. Y eso dicho por la artista prestigiosa que además tiene una inserción real en Fiorito, es un verdadero hecho estético político. Sobre todo, en momentos de sobreactuaciones discursivas radicalizadas, sin el complemento efectivo de movimientos sociales politizados y con una extraordinaria crisis de las izquierdas. Y aunque no pueda ser respondida acá, lo hecho por Fernanda habilita la pregunta acerca de si ¿son efectivamente productivas las acciones que juntan arte y política con la reproducción indignada y de modo sensacionalista de discursos de sentido común radicalizado? Quizás puedan serlo. Sin embargo, se me ocurre que esta manera de hacer y narrar una experiencia puntualmente transformadora, bajo formas lo menos parecida a la estética de La Pasionaria que se nos pueda ocurrir, es portadora de una potencialidad política extraordinaria. Y allí es donde Fernanda Laguna se inscribe en una gran tradición de relación entre arte y política de algún modo creada y seguramente revivificada permanentemente por Roberto Jacoby: la que quiebra obstáculos simbólicos casi impercetibles que resultan en opresiones cotidianas cualquiera sea el espacio en el que se presenten y, por supuesto, que rompe sentidos comunes estéticos como se hace en este caso. Se elige para narrar esta verdadera épica que rompe sentidos comunes sobre la circulación producción y apropiación de bienes artísticos, una forma en la que no hay banderas imponentes flameando al viento, no está la figura arriba de una mesa con el grito ronco y el brazo en alto. Es una chica que le habla a los otros con la misma forma que puede narrar cualquiera otra acción cotidiana, como si estuviera explicando como se hace mejor una ensalada de lechuga y tomate. En esa figura oximorónica para la expectativa convencional, está el poder desacomodador y entonces su potencialidad política.

LR

viernes, 26 de marzo de 2010

Ernesto Meccia contra todos los sectarismos

En el suplemento Soy, de este viernes 26 de marzo, se ha publicado este artículo de nuestro amigo Ernesto Meccia el que, con criterios universalistas, da cuenta de la situación compleja en la que activistas militantes por la causa de grupos oprimidos reproducen formas de dominación.
La canasta familiar
Una mirada crítica a ese sector del activismo que para destacar la “excelencia de las familias homoparentales” rescata argumentos reaccionarios, sectarios, precarios.
Por Ernesto Meccia
Sinceramente nunca imaginé que algún día iba a escribir este artículo. Mientras lo hago, me domina un estupor que aún no logro saber si proviene del contenido de una nota que leí esta mañana o de haber descubierto mi miopía ante algunas torsiones macabras de una parte importante de la política gay y lesbiana.
Resulta que a través de Facebook una entidad promotora de los derechos Glttbi publica una nota de la Agencia EFE con el título “Las parejas homosexuales ofrecen un ambiente ‘excelente’ para criar niños”, que es, en rigor, la comunicación de los resultados de una investigación realizada en España por la Universidad del País Vasco y la Universidad de Sevilla, asesoradas por Cambridge. Las conclusiones son contundentes: “En la comparación de la calidad del entorno familiar, han destacado la ‘excelente’ evaluación que lograron las parejas de homosexuales, las cuales mayoritariamente son de mujeres, con buena solvencia económica, grandes deseos de ser madres y que dedican mucho tiempo a su hijo, que suele ser único”.
Ultimamente son varias las entidades gays y lesbianas que, con tal de avanzar en el terreno de la igualdad jurídica, se respaldan en informes de cualquier tipo y en representantes políticos de la más diversa calaña. En fin, serán cuestiones relativas al juego de las tácticas y estrategias propio de la política. Con todo, creo que las cosas están llegando a un punto patético. Dejar entrever que la solvencia económica es condición para lograr una excelente “evaluación” como padres y madres no heterosexuales —que, si no lo dice la investigación, es lo que la nota que difundió la entidad quiere significar— y agarrarnos de eso para que se nos crea que somos capaces de serlo, representa la antítesis del respaldo ético que debe tener una lucha política, porque tiene la reminiscencia del peor racismo económico, cultural y social.
Tal vez ningún activista crea en esa barbaridad, pero piensan (peor que peor) que en estos momentos puede producir resultados y llenar la agenda de legisladores y jueces. Si esto fuera así, seguiríamos en problemas porque en el medio de la lucha, además de pragmáticos, tendríamos que ser cínicos.
La verdad es que tendría que cruzar la vereda, pero... ¿a dónde voy, si enfrente hay más progresismo de papel? Qué terrible descubrir que entre ambas veredas se yerguen dos espejos que reflejan exponencialmente esa misma figura que es todo un símbolo: la familia decente y de buena posición económica, ideal para que sea visitada por algún inspector de almas que le entregue un niño en adopción.
¿Qué hago? ¿Cómo sigo? Por el momento, por default, me quedo en esta vereda, pero no sin antes gritar que gran parte de la política gay y lesbiana está confundiendo torpemente la lucha por la igualdad jurídica con la lucha por la igualdad simbólica.
Link a la nota:http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/suplementos/soy/1-1302-2010-03-26.html